Ir al contenido principal

Eres mi rincón favorito de Madrid

Me gusta que te rías por todo. Que soluciones nuestras discusiones con besos. Que bailes bajo la lluvia. Me gusta que te duermas escuchando mi corazón o escuchando mi música. Me gusta cuando te pintas los labios rojos y te hacen juego con el pelo. Me gusta cuando me sorprendes, los hoyuelos que se te forman cerca de la boca cuando te enfuruñas. Me gusta cuando bailas sobre la cama, pegando saltos. Me gusta que no te gusten las aceitunas que te echan en la ensalada que te pides en nuestro restaurante y así picar de tu plato y del mío. Que busques siempre un equilibrio cuerpo-mente. Me gusta que sigas siendo una niña, tu inocencia, tu sentido del humor. Me gusta que me digas que yo soy tu salvavidas.

Odio que te rías por todo. Que soluciones todas nuestras jodidas discusiones con malditos besos como si quisieras huir de todos nuestros problemas. Odio que bailes bajo la lluvia porque luego lo empapas todo. No soporto que te encarames en mi pecho como si fuese tu almohada, o que pongas la música a tope para dormirte. Estoy hasta las narices de que siempre utilices ese rojo de labios a juego con tu tinte de pelo. Odio las sorpresas e incluso a veces detesto hasta los hoyuelos que se te forman alrededor de la boca cuando te haces la enfadada como una niña pequeña. No me gusta que bailes sobre la cama, pegando saltos, porque lo desordenas todo. Odio que no te gusten las aceitunas y me las tengas que echar en el plato como si yo fuese tu basurero personal. No soporto tus sesiones de ejercicio. Odio que no hayas madurado todavía, que sigas creyéndote una niña cuando ya no lo eres. Sé que mientes cuando dices que yo soy tu salvavidas.
VECA

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nacimos para ser reales no perfectos

Y al final llegas a la conclusión de que la vida no es el cuento de hadas que te hacen creer cuando eres un niño. Que las películas Disney son solo eso, películas. Que los príncipes azules escasean. Que crecer es difícil. Y que solo se madura a base de golpes contra muros de hormigón. La vida en resumidas cuentas es caer y tener el suficiente valor como para levantarte despues. Tantas veces como haga falta. La vida es quedarse en la cama hasta tarde los sábados y joderte cada lunes deseando que la semana pase rápido. La vida es sacar sonrisas a los demás pero sin olvidar la tuya nunca. Creer en ti mismo, porque nadie lo hará por ti. Correr, gritar o llorar. Cuándo, dónde y cómo te de la gana. A quien le guste bien y a quien no, la verdad es que no me importa. La vida es enamorarse y desenamorarse. Es querer ser mayor cuando eres un crío y querer ser un crío cuando eres mayor. La vida es despertar muerto de sueño por las mañanas y acostarse pronto por las noches para no dormirte al dí...

Colección de imposibles

A veces nos olvidamos de soñar. Ahora que todo en la vida cuesta dinero, olvidamos que nuestros sueños son lo único que nos pertenece a nosotros solos. Y que somos nosotros, como únicos propietarios quienes podemos compartirlos con cualquiera. Olvidarse de soñar es como apagar el Sol. Es una fomra muy miserable de autodestruirse. Soñar significa que aún estás vivo, que aún no han podido contigo, que te lo han quitado todo, menos las ganas de seguir jugando. Hasta los peones tienen posibilidad de convertirse en reyes y quién te dice a ti que ella no puede ser tu reina. Si se deja de soñar, se deja de luchar. Nadie puede luchar por otra persona eternamente sin recibir algo a cambio. Nadie puede soñar por ti y mucho menos hacer tus sueños realidad. Una partida de ajedrez no se termina cuando se coloca al rey entre la espada y la pared, ni cuando se le deja solo, ni mucho menos cuando pierde a su reina; termina cuando se rinde, cuando prefiere morir a seguir defendiéndose. Si inve...

Recámara

  Y aunque no suene a tópico: no fui yo, fuiste tú. Dejaste que me separara de ti, fuiste cortando mis hilos. Me alejaste de tu vida, sin querer. Pensaste que yo podía superar cualquier cosa menos estar sin ti. Pero me doy cuenta de que también puedo pasar página. Pero no quiero. No quiero irme. No quiero que me alejes. No necesito ser lo mejor de tu vida, no, no busco esa clase de amor. Quiero despertar a tu lado más de dos días seguidos sin haber dormido en toda la noche. Quiero ser la mano a la que te agarres cuando cumplas tus metas. Quiero acercarte tus sueños y luchar en cada una de tus pesadillas. No quiero que me trates como una posesión, ni quiero impedimentos, ni reglas para querernos. No espero que tú te conviertas en mi parapeto ni que aguantes por mí mis caídas. Quiero estar segura de que cuando me hunda en la oscuridad, tu te cubriras de fango hasta las rodillas para secarme la ropa a mordiscos. El amor que busco en ti es de tú a tú. Y no me vale otro contigo. Por...