Ir al contenido principal

Rompamos juntos la barrera del sonido

Voy a escribirte un verso por cada acorde que me dedicaste. Voy a borrar el surco que hay de mi cama a la tuya para que nadie más descubra nuestra trinchera. Cierra los ojos e imagina la locura que en tus labios voy a hacer. Quiero no echarte de menos y lo único que quiero echarte de más son polvos. No creo en los "para siempre", pero creo en ti y en hacerte feliz. No hay nada que perder a tu lado, porque no necesito cosas materiales si estamos juntos. Así que hazme reír y córreme el rímel de risa y el carmín a base de besos. Eres un cordero con piel de lobo de cara al mundo y tu kriptonita soy yo. Soy las fauces que te comen de noche mientras te conviertes en lobo con piel de cordero. Viviendo al día, enganchados al ombligo del otro para no perder la vida. Somos dos promesas, un uno más uno que no suma más de cuerpo sobre la almohada desde hace mucho tiempo. Nos queremos como no saben los demás hacerlo, de verdad, pero sin reparos, ni espantos, ni celos. Solo con cielos por los que volar cuando sacas tu guitarra y yo escribo mientras sueño sobre tu sonrisa que el Paraíso es nuestro cuarto aunque con puertas al infierno. Siempre nos hemos decantado por decirnos lo que nos queremos a deshora y en mal momento, pero cualquier mal momento es bueno para decir lo mucho que tu par de bengalas miel me llenan. Vamos a decorar los cristales con vaho orgásmico y tú píntame corazones en la espaldas mientras pierdes mi ropa debajo de la cama. Que nadie se conoce tus pecados como yo, porque los cometiste conmigo. Soy tu mentira piadosa y tu mi verdad a medias. Por eso se que tú eres mi balanza y yo tu salvavidas. Complementas mi mitad más negra y yo sano con saliva lo que te queda del corazón que nadie supo proteger con su vida como lo haría yo.
No voy a permitirme romperte nunca más.
No vas a permitirte olvidarme nunca.
Eres mi mitad más dulce. 
Yo soy tu cuota de saliva.
VECA

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nacimos para ser reales no perfectos

Y al final llegas a la conclusión de que la vida no es el cuento de hadas que te hacen creer cuando eres un niño. Que las películas Disney son solo eso, películas. Que los príncipes azules escasean. Que crecer es difícil. Y que solo se madura a base de golpes contra muros de hormigón. La vida en resumidas cuentas es caer y tener el suficiente valor como para levantarte despues. Tantas veces como haga falta. La vida es quedarse en la cama hasta tarde los sábados y joderte cada lunes deseando que la semana pase rápido. La vida es sacar sonrisas a los demás pero sin olvidar la tuya nunca. Creer en ti mismo, porque nadie lo hará por ti. Correr, gritar o llorar. Cuándo, dónde y cómo te de la gana. A quien le guste bien y a quien no, la verdad es que no me importa. La vida es enamorarse y desenamorarse. Es querer ser mayor cuando eres un crío y querer ser un crío cuando eres mayor. La vida es despertar muerto de sueño por las mañanas y acostarse pronto por las noches para no dormirte al dí...

Colección de imposibles

A veces nos olvidamos de soñar. Ahora que todo en la vida cuesta dinero, olvidamos que nuestros sueños son lo único que nos pertenece a nosotros solos. Y que somos nosotros, como únicos propietarios quienes podemos compartirlos con cualquiera. Olvidarse de soñar es como apagar el Sol. Es una fomra muy miserable de autodestruirse. Soñar significa que aún estás vivo, que aún no han podido contigo, que te lo han quitado todo, menos las ganas de seguir jugando. Hasta los peones tienen posibilidad de convertirse en reyes y quién te dice a ti que ella no puede ser tu reina. Si se deja de soñar, se deja de luchar. Nadie puede luchar por otra persona eternamente sin recibir algo a cambio. Nadie puede soñar por ti y mucho menos hacer tus sueños realidad. Una partida de ajedrez no se termina cuando se coloca al rey entre la espada y la pared, ni cuando se le deja solo, ni mucho menos cuando pierde a su reina; termina cuando se rinde, cuando prefiere morir a seguir defendiéndose. Si inve...

Recámara

  Y aunque no suene a tópico: no fui yo, fuiste tú. Dejaste que me separara de ti, fuiste cortando mis hilos. Me alejaste de tu vida, sin querer. Pensaste que yo podía superar cualquier cosa menos estar sin ti. Pero me doy cuenta de que también puedo pasar página. Pero no quiero. No quiero irme. No quiero que me alejes. No necesito ser lo mejor de tu vida, no, no busco esa clase de amor. Quiero despertar a tu lado más de dos días seguidos sin haber dormido en toda la noche. Quiero ser la mano a la que te agarres cuando cumplas tus metas. Quiero acercarte tus sueños y luchar en cada una de tus pesadillas. No quiero que me trates como una posesión, ni quiero impedimentos, ni reglas para querernos. No espero que tú te conviertas en mi parapeto ni que aguantes por mí mis caídas. Quiero estar segura de que cuando me hunda en la oscuridad, tu te cubriras de fango hasta las rodillas para secarme la ropa a mordiscos. El amor que busco en ti es de tú a tú. Y no me vale otro contigo. Por...